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De la innovación pionera a la práctica clínica: la evolución de la ECMO en los cuidados intensivos modernos

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Cuidados intensivos
ECMO transport with Cardiohelp-i
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A lo largo de las últimas dos décadas, la oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO) ha experimentado una transformación notable. Los avances en movilidad, integración de sistemas y experiencia clínica han ampliado los ámbitos y las modalidades de aplicación de la ECMO, transformando su función de una intervención estacionaria altamente especializada a una forma de soporte vital de amplia aplicación en los cuidados intensivos modernos. En esta evolución, la introducción del Cardiohelp de Getinge supuso un hito decisivo. Más allá de facilitar la movilidad, influyó en las expectativas en cuanto a facilidad de uso, transparencia en el sistema de control y diseño de sistemas integrados, aspectos que darían forma posteriormente a numerosos programas de ECMO en todo el mundo.

Echar la vista atrás a esta evolución ofrece algo más que una perspectiva histórica. Pone de relieve cómo la práctica clínica, la tecnología y la colaboración interdisciplinar han progresado conjuntamente, y por qué este legado es importante a medida que la ECMO sigue evolucionando.

La pandemia como catalizador: la ECMO se integra en la práctica de la medicina de cuidados intensivos

La adopción generalizada de la ECMO en cuidados intensivos se vio acelerada por un catalizador inesperado: la pandemia de gripe H1N1 de 2009. Aunque el soporte extracorpóreo ya existía, todavía se limitaba en gran medida a centros especializados y aún no era una opción habitual en muchos hospitales.

Ante pacientes que padecían un fallo respiratorio grave y con alternativas terapéuticas limitadas, los médicos comenzaron a utilizar la ECMO de forma pragmática, a pesar de que la evidencia clínica era aún escasa en aquel momento. Lo que en un principio surgió como respuesta a una crisis pronto demostró su potencial. Para muchos pacientes, el soporte pulmonar extracorpóreo supuso un puente que les permitió superar un fallo respiratorio que, de otro modo, habría sido mortal.

La experiencia adquirida durante la pandemia del virus H1N1 marcó un punto de inflexión. La ECMO pasó de ser una técnica de rescate altamente especializada a convertirse en un componente cada vez más aceptado de la práctica moderna de cuidados intensivos.

La movilidad transforma la aplicabilidad clínica

En 2010 se alcanzó un hito importante con la introducción del Cardiohelp de Getinge. Por primera vez, el soporte extracorpóreo podía mantenerse no solo durante un tratamiento prolongado en la UCI, sino también durante el transporte interhospitalario e intrahospitalario, tanto por tierra como por aire, sin interrumpir la asistencia circulatoria ni respiratoria.

«Cuando Cardiohelp salió al mercado, era el dispositivo de ECMO más pequeño y ligero disponible en aquel momento, pero la verdadera innovación iba más allá del tamaño. Integraba funciones de monitorización, como la detección de presión, directamente en el sistema y estaba diseñado específicamente para su uso en cuidados intensivos, en lugar de ser una adaptación de la tecnología de perfusión. Esta combinación hizo que el soporte extracorpóreo resultara mucho más práctico para los equipos clínicos», afirma Christian Schmoll, director de marketing clínico global de Getinge.

Con la autorización reglamentaria para duraciones de soporte de hasta 30 días y una verdadera capacidad de transporte, la ECMO pasó de ser una tecnología de rescate estacionaria a convertirse en una modalidad de soporte vital móvil y continuo. Esto amplió significativamente su aplicabilidad clínica y favoreció su integración en los cuidados intensivos modernos en todo el mundo.

Cuando empezaron a estar disponibles sistemas como Cardiohelp, la ECMO dejó de ser una opción de rescate excepcional y comenzó a convertirse en una vía terapéutica realista. Lo que cambió no fue solo la movilidad, sino también nuestra confianza a la hora de gestionar la terapia: podíamos supervisarla de forma más transparente, integrarla en los flujos de trabajo de la UCI y, en última instancia, ofrecerla a más pacientes.

Prof. Dr. Philipp Lepper, director de la Clínica Universitaria de Medicina Interna, Neumología y Medicina Interna de Cuidados Intensivos del Evangelisches Klinikum Bethel (EvKB) de Bielefeld, Alemania

ECMO a gran escala: la pandemia de COVID-19

La pandemia de COVID-19 puso de manifiesto el papel de la ECMO en los cuidados intensivos modernos a una escala sin precedentes. En muchos centros, se convirtió en una opción esencial de soporte vital para pacientes con SDRA refractario, con dispositivos como el Cardiohelp funcionando de forma ininterrumpida en todo el mundo.

Su rendimiento fiable, su operación continua y su capacidad de transporte resultaron esenciales para gestionar el flujo de pacientes, las redes de derivación y los traslados interhospitalarios en condiciones extremas. El desarrollo de centros especializados en ECMO y de redes regionales permitió además un uso seguro y eficaz a gran escala, lo que reforzó el papel de la ECMO en el fallo respiratorio grave más allá de las situaciones de pandemia.

La ECMO más allá de los cuidados intensivos convencionales

Hoy en día, la ECMO ya no se limita a los entornos estáticos de las UCI. En centros especializados, el soporte extracorpóreo se integra en protocolos de tratamiento avanzados, entre los que se incluyen el tratamiento del SDRA grave, la medicina de transporte y la reanimación cardiopulmonar extracorpórea (eCPR).

La importancia de los programas estructurados

El éxito del tratamiento con ECMO no depende únicamente de la tecnología. La formación estandarizada, la colaboración interdisciplinar y la mejora continua de la calidad son esenciales para garantizar la seguridad de los cuidados extracorpóreos. Los programas modernos de ECMO combinan los conocimientos técnicos con la formación, el entrenamiento mediante simulación, el intercambio clínico y el apoyo continuo, lo que permite a los equipos gestionar situaciones complejas y perfeccionar continuamente su práctica.

De cara al futuro: la próxima generación

Getinge lleva más de 20 años contribuyendo al desarrollo de la oxigenación por membrana extracorpórea. Con el paso del tiempo, Cardiohelp se ha vinculado estrechamente a la evolución de los programas de ECMO en todo el mundo, lo que refleja cómo el soporte extracorpóreo ha pasado de ser una intervención de rescate aislada a convertirse en un componente estructurado de los cuidados intensivos modernos.

No podemos determinar el número exacto de pacientes tratados, pero se han suministrado más de 250 000 conjuntos HLS para su uso con Cardiohelp en todo el mundo. Esto sugiere que cientos de miles de pacientes han recibido asistencia mediante soporte vital extracorpóreo. Lo más importante no es la cifra en sí, sino lo que representa: el acceso a una terapia que salva vidas para pacientes que antes no tenían opciones.

Christian Schmoll, director de marketing clínico global de Getinge

Prof. Dr. Lepper: «A lo largo de los años han surgido diversas tecnologías de ECMO, pero Cardiohelp sigue siendo la plataforma en la que más confío en mi trabajo clínico. Su consistencia, transparencia e integración en la práctica de la UCI han respaldado a nuestro equipo desde el primer momento, y esa confianza sigue guiando nuestra elección del sistema en la actualidad».

Partiendo de esta experiencia, la siguiente fase del soporte extracorpóreo ya está tomando forma, basada en años de práctica clínica, colaboración interdisciplinar y el objetivo común de hacer que la terapia de soporte vital sea más segura, más accesible y esté más integrada en la práctica diaria de los cuidados intensivos.

De la evolución en la clínica a los resultados individuales

Detrás de cada avance en el soporte extracorpóreo se encuentran los pacientes cuyas vidas ayuda a mantener. Este caso clínico narra la historia de una mujer que sobrevivió a unparo cardíaco durante una tormenta de nieve y recibió soporte extracorpóreo con Cardiohelp en Barcelona. Su recuperación sin secuelas neurológicas ilustra cómo los avances en la atención con ECMO se traducen en resultados reales para cada paciente.

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