¿Cuáles son las ventajas?
Con la estrategia de mantenimiento adecuada, es posible prevenir las averías antes de que se produzcan. He aquí algunas buenas razones para apostar por el mantenimiento proactivo.
Los hospitales se enfrentan al gran reto de garantizar la máxima seguridad operativa en todo momento, al tiempo que trabajan con unos recursos de equipamiento prácticamente inalterados y una demanda en constante aumento. Las averías de los sistemas técnicos no solo suponen un riesgo para la seguridad de los pacientes. Interrumpen los flujos de trabajo operativos, pueden generar elevados costes imprevistos y pueden afectar negativamente a la eficiencia y la reputación de un hospital. Los crecientes requisitos normativos también exigen un cumplimiento estricto, que puede verse comprometido por las averías técnicas.
Por lo tanto, resultan esenciales las estrategias y medidas que garanticen la disponibilidad operativa de los dispositivos médicos de la forma más eficaz posible. Pero, ¿cuáles son los factores clave?
Abordar los retos clave: minimizar el tiempo de inactividad y los riesgos presupuestarios
Los hospitales señalan repetidamente dos retos fundamentales. Por un lado, el tiempo de inactividad representa el mayor punto débil operativo, ya que afecta a los equipos, a la planificación y al flujo de pacientes. Por otro lado, existe la incertidumbre presupuestaria. Las reparaciones no planificadas y reactivas, provocadas por fallos repentinos, dan lugar a gastos impredecibles. «Los contratos de servicio deben abordar ambas cuestiones y ofrecer soluciones para minimizar tanto el tiempo de inactividad como los riesgos presupuestarios», afirma Duane Hawkins, experto en servicio de Getinge. Esto ayuda a identificar las averías en una fase temprana, a mejorar la previsibilidad de las necesidades de mantenimiento y reparación para aumentar la fiabilidad de la planificación, y a reducir el alcance de las reparaciones, lo que permite a los hospitales operar durante el mayor tiempo posible sin que los equipos sufran tiempos de inactividad.
Mayor seguridad, rentabilidad y mejor cumplimiento normativo
Un análisis comparativo de 2021 muestra que una estrategia de mantenimiento predominantemente proactiva dio lugar a un 52,7 % menos de incidentes de tiempo de inactividad no planificados y a un 78,5 % menos de averías en comparación con una estrategia de mantenimiento predominantemente reactiva [1].
Las opciones de mantenimiento y servicio proactivos incluyen tanto el mantenimiento preventivo, que se lleva a cabo a intervalos definidos, como el mantenimiento predictivo, que va un paso más allá. El mantenimiento predictivo permite identificar posibles problemas en una fase temprana y predecir cuándo es probable que se produzca una avería, antes de que esta ocurra realmente.
A diferencia de las estrategias de mantenimiento basadas en intervalos, el mantenimiento predictivo se basa en la monitorización continua y en tiempo real del estado de los equipos mediante tecnologías inteligentes, como, por ejemplo, la solución Fleetview de Getinge. Esto permite detectar el desgaste de forma temprana y contribuye a minimizar las reparaciones no planificadas y los tiempos de inactividad. Entre otras ventajas, esto favorece el cumplimiento de los requisitos normativos en materia de seguridad de los dispositivos.
Además, se puede alargar el tiempo entre fallos operativos, ajustar los intervalos de mantenimiento en función de las necesidades reales y maximizar la vida útil de los equipos. Una planificación sostenible y específica del mantenimiento y de las piezas de recambio contribuye a reducir los costes a largo plazo y a optimizar la eficiencia de las inversiones existentes.
Según el análisis comparativo, una estrategia de mantenimiento predominantemente predictivo da lugar a un 18,5 % menos de paradas no planificadas y un 87,3 % menos de fallos en comparación con el mantenimiento preventivo [1].
En un contexto de recursos limitados y de crecientes exigencias en las operaciones clínicas diarias, el mantenimiento predictivo está cobrando, por tanto, una importancia cada vez mayor como factor clave para la seguridad, la eficiencia y la viabilidad futura de los hospitales.
Conclusión: Maximizar el tiempo de funcionamiento mediante servicios proactivos de mantenimiento
Las estrategias de mantenimiento proactivo reducen las averías, maximizan el tiempo de funcionamiento de los dispositivos médicos y pueden ayudar a los hospitales a ahorrar costes a largo plazo. El mantenimiento predictivo resulta especialmente eficaz en este contexto, por ejemplo, cuando cuenta con el respaldo de un contrato de servicio adecuado de Getinge.