En la actualidad, en el quirófano conviven numerosos dispositivos, sistemas y fuentes de datos, a menudo sin una conectividad fluida. En la práctica clínica diaria, esto da lugar a flujos de trabajo fragmentados, pasos intermedios manuales y un mayor esfuerzo de coordinación. Los sistemas integrados para quirófano abordan precisamente este problema al reunir dispositivos, datos y procesos dentro de una estructura unificada. En el siguiente artículo se describe cómo esto repercute en la práctica diaria del quirófano.
Las soluciones aisladas refuerzan la fragmentación en el quirófano
El quirófano altamente tecnificado no solo ofrece nuevas posibilidades, sino que también plantea nuevos retos. El creciente número de dispositivos médicos, el aumento del volumen de datos y los requisitos adicionales de documentación añaden complejidad a los flujos de trabajo diarios del quirófano.
Muchos procesos siguen organizándose en torno a dispositivos individuales, desde la preparación previa a la intervención quirúrgica hasta el tratamiento posterior de los datos. Al mismo tiempo, cada tecnología utiliza sus propias interfaces o sistemas para la visualización de datos. La información se distribuye en distintos formatos y existe una falta de interoperabilidad. Como resultado, resulta cada vez más difícil mantener una visión general y acceder rápidamente a los datos relevantes.
Al mismo tiempo, los pasos manuales —por ejemplo, durante la configuración de los dispositivos o el manejo de datos— requieren recursos adicionales y dificultan mantener la atención plena en el procedimiento. Los sistemas integrados para el quirófano abordan este problema al reunir estas soluciones aisladas en una estructura unificada.
¿Qué son los sistemas integrados para quirófanos?
Los sistemas integrados para quirófanos (también denominados «integración de quirófanos» o «quirófano digital») son plataformas que conectan de forma centralizada los dispositivos, los datos y las fuentes de imágenes del quirófano y permiten acceder a ellos a través de una interfaz de usuario compartida. El objetivo es la gestión y coordinación centralizadas de la infraestructura del quirófano.
Los sistemas modernos combinan el enrutamiento de vídeo, la comunicación, la gestión de datos y el control de dispositivos en una única interfaz, lo que permite un uso más eficiente del quirófano. El personal médico puede realizar la operación del sistema de forma cómoda a través de pantallas táctiles.
La integración también incluye la colocación ergonómica de monitores y dispositivos dentro de la sala, lo que garantiza que la información relevante esté disponible en el campo de visión directo y que los flujos de trabajo no se vean interrumpidos por movimientos o reubicaciones innecesarios.
De este modo, la perspectiva pasa de centrarse en los dispositivos individuales a centrarse en el flujo de trabajo global, desde la preparación hasta la fase posterior al procedimiento.
Más concentración, menos distracciones
En un quirófano digital, todos los dispositivos —como endoscopios, microscopios o cámaras de sala— están integrados, y todas las fuentes de datos se consolidan en un monitor principal. Las imágenes de alta resolución, de hasta 4K UHD, permiten una mejor visualización durante los procedimientos y proporcionan información en los monitores satélite allí donde sea necesario.
Los cirujanos pueden acceder a configuraciones predefinidas para diferentes procedimientos y asignar de forma flexible fuentes de imagen y vídeo a monitores específicos. Esto permite adaptar rápidamente el quirófano a distintos requisitos, al tiempo que se favorecen unas condiciones de trabajo ergonómicas y la visibilidad continua de la información relevante.
Esto resulta especialmente relevante en endoscopia, donde los cirujanos pueden realizar operaciones sin tener que mover constantemente la cabeza. Los parámetros ambientales, como la temperatura, la iluminación y la música, también pueden ajustarse fácilmente.
Otra ventaja importante es la reducción de cables peligrosos gracias a las conexiones estandarizadas y a la integración centralizada de los dispositivos. Un menor número de cables y dispositivos contribuye a un entorno de trabajo más seguro y estructurado, y puede reducir el riesgo de infecciones y lesiones laborales.
El control centralizado reduce la carga de trabajo del personal del quirófano y permite centrarse más en el procedimiento y en el paciente.
Datos y documentación en un mismo sistema
Los sistemas integrados de quirófano están conectados al sistema de información del hospital y utilizan estándares como DICOM y HL7 para consolidar datos procedentes de diferentes fuentes y ponerlos a disposición de forma centralizada. Donde antes se dedicaba tiempo a buscar información, ahora se puede acceder a los datos de forma rápida y sencilla, incluso fuera del quirófano.
La documentación también cambia: en lugar del tratamiento manual de datos, que requiere muchos recursos, los datos del paciente, así como las imágenes y los vídeos, se almacenan automáticamente en el quirófano digital y están a prueba de auditorías. La necesidad de introducir datos manualmente se reduce significativamente, lo que disminuye la carga de trabajo administrativo y minimiza las fuentes de error.
Además, los elementos relacionados con la seguridad, como las listas de comprobación, pueden integrarse en el sistema y estar disponibles durante todo el procedimiento.
Mejora de la comunicación
La comunicación en el quirófano ya no se limita al propio quirófano. Los sistemas integrados para quirófanos permiten la transmisión en tiempo real de datos de imagen y vídeo, y los ponen a disposición para diversos casos de uso —como la coordinación entre quirófanos, la colaboración interdisciplinar o las consultas externas—.
Las imágenes en directo de los procedimientos pueden transmitirse a otras áreas del hospital o a ubicaciones externas. Al mismo tiempo, las conexiones bidireccionales permiten la comunicación directa entre quirófanos o con expertos externos.
Para el equipo del quirófano, esto significa que la información está disponible allí donde se necesita y puede evaluarse de forma colaborativa, sin pasos adicionales ni interrupciones en la transmisión. Esto favorece una coordinación más rápida y mejora la colaboración en la práctica clínica.
Desde la práctica: ¿qué cambios se producen?
Los ejemplos prácticos demuestran que los sistemas integrados para quirófanos pueden tener un impacto directo en los flujos de trabajo. Tras la implantación de un sistema integrado, los hospitales informaron de una reducción de las tareas manuales y de un alivio para el personal en las operaciones diarias del quirófano. Los tiempos de preparación y de posprocesamiento también se redujeron —en un caso, hasta en un 25 %—. Al mismo tiempo, mejoró la visibilidad dentro del quirófano, y la gestión centralizada de los datos aumentó la trazabilidad y redujo los riesgos en los flujos de trabajo.[1]
Otro hospital informó de que se eliminaron muchas tareas operativas individuales en la práctica diaria, como la gestión de cables, el manejo de múltiples dispositivos de control o los desplazamientos entre diferentes puestos del quirófano. Los datos del paciente están ahora disponibles directamente en el sistema, en lugar de sufrir retrasos. La carga de trabajo administrativo también se redujo notablemente; en la práctica, incluso se eliminaron las horas extras rutinarias, lo que permitió dedicar más tiempo a la atención de los pacientes.[2]
Conclusión
Los sistemas integrados para el quirófano no solo modifican aspectos concretos del quirófano, sino que transforman de manera fundamental el funcionamiento del quirófano como sistema. En lugar de un conjunto de dispositivos individuales y soluciones aisladas, se crea un entorno estructurado en el que los dispositivos, los datos y los flujos de trabajo están alineados.
Esto reduce las fricciones en las operaciones diarias, mejora la transparencia y favorece la coherencia de los flujos de trabajo, desde la preparación hasta la fase posterior al procedimiento. El quirófano ya no se define por tecnologías individuales, sino por la interacción dentro de un sistema integrado.
Un ejemplo de sistema integrado para el quirófano es Tegris, que combina el enrutamiento de vídeo, la comunicación, los datos y la gestión de dispositivos en una interfaz unificada, lo que permite al personal del quirófano controlar de forma centralizada y sencilla los dispositivos, los datos y las fuentes de imágenes.